Climate Change: a post-development and post-colonial exploration

My interest in climate justice has been constant through my four years at College of the Atlantic (COA). During my second, third and fourth years I was part of the COA delegations that attended the UN climate negations. In addition, I did my internship at the National University of Mexico in the Political and Social Sciences Faculty where I did research on different ways to promote renewable energy from a public policy perspective.

While attending these spaces, I realized that many of the so-called “climate solutions” assumed particular economic and political goals. It was easy to identify a strong developmental agenda engrained in the climate projects discussed, proposed, and financed at the UN space. With this in mind, for my undergraduate thesis (Senior Project) I decided to explore the UNFCCC discourse on Climate Solutions through the lenses of post-development and post-colonial theory. Read more…

Extracción Petrolera en Alta Mar: el plan de Trump

Escrito por Rachael Goldberg, traducido por María Sánchez Esteban

El 20 de Abril del año 2010, el mundo fue testigo del mayor derrame de petróleo en la historia de la industria de hidrocarburos, cuando la estación Deepwater Horizon derramó 4.9 millones de barriles de crudo en el Golfo de México.

Ocho años tras este devastador desastre, la Oficina para la Administración de Energías del Océano (BOEM por sus siglas en inglés), bajo el mandato del Departamento del Interior de Estados Unidos, está desarrollando un nuevo programa de arrendamiento para la extracción de petróleo y gas. Este nuevo plan de Trump espera poner al alcance de la industria petrolera la mayor parte de la costa Estadounidense y reemplazaría el plan para el periodo entre 2017 y 2022 creado por la administración de Obama, el cual retiraba por completo la costa del Atlántico, pero aún incluía parcelas en el Golfo de México y la costa de Alaska. Este proyecto pone bajo amenaza a comunidades costeras, a pescadores, a la vida marina y al clima, para beneficiar a (¡sorpresa!…) las Grandes Corporaciones Petroleras. El cuatro de enero del 2018, se publicó el primero de tres borradores para el Programa de Arrendamiento del Petróleo y Gas. Esta publicación fue seguida por un periodo de 60 días para la pronunciación de comentarios. El primer periodo finalizó el nueve de marzo del 2018 y el siguiente periodo tomará a lugar este mismo año antes de la publicación del último borrador.

Gobernadores en los estados de Nueva York, Nueva Jersey, Delaware,Maryland, Virginia, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Florida se han pronunciado en contra de la apertura de la costa a la explotación de hidrocarburos. Solo el gobernador de Maine, LePage, ha expresado abiertamente su apoyo al proyecto de Trump. El único estado en vistas de ser exento por el secretario Zinke (por ahora) es Florida, debido a los lazos del gobernador conservador Rick Scott con el gobierno federal. Esta declaración ha motivado una ola de voces en oposición preguntandole a Zinke porqué las playas de Florida gozan prioridad ante las costas del resto de estados. Existe poco apoyo a esta decisión. Medioambientalistas, recreacionistas y trabajadores de la industria turística y la industria pecadora se oponen al desarrollo petrolero en las costas. El devastador impacto de un derrame sería social, medioambiental y económico pero esto no ha detenido el desarrollo de infraestructura en el pasado. De hecho, en el 2014, cuando el Departamento del Interior redactó la declaración sobre los impactos medioambientales de la extracción de hidrocarburos en el Ártico, encontraron un 75 por ciento de posibilidad de derrame y aún así continuaron a apostar por el proyecto.

La promesa de Trump y de Zinke, de que la extracción de hidrocarburos traerá prosperidad económica y la creación de empleos, es exagerada y absurda. Según un reporte del Proyecto de Vigilancia Gubernamental (POGO por sus siglas en inglés), las compañías rara vez compiten por permisos (el 76% de las parcelas en el mar reciben solo una oferta) y en el Golfo de México el precio promedio por hectárea ha bajado de $9,068 a $391, una disminución del 95.7% desde 1983. La extracción de hidrocarburos en alta mar es una catástrofe medioambiental que llena de dinero los bolsillos de las cabezas de la industria petrolera. Los impactos de un derrame y las implicaciones que la explotación de combustible fósiles tiene con el cambio climático,  la pesca y otros empleos dependientes de los mares, tendrían que ser suficientes para detener la perforación del lecho marino en lugar de seguir fingiendo que estos proyectos pueden conducir a cualquier tipo de beneficio para gente fuera de la industria de hidrocarburos.

No hay duda de que seremos parte de una batalla formidable en los meses que vienen conforme avance el plan para extraer hidrocarburos de los mares en las costas de Estados Unidos. Si queremos mantenernos bajo 1.5° centígrados o incluso bajo 2° centígrados, la mayor parte de las reservas de combustibles fósiles del mundo tiene que permanecer sin desarrollar. No es el momento de instalar nueva infraestructura para combustibles fósiles, es momento de hacer una transición rápida y justa hacia energías limpias para asegurar un mundo en el que poder vivir.

 

Drilling the Coast: Trump’s Offshore Drilling Plan

By: Rachael Goldberg

On April 20th, 2010, the world witnessed the largest marine oil spill in the history of the petroleum industry, when the Deepwater Horizon drilling rig spilled 4.9 million barrels of oil into the Gulf of Mexico.

Eight years after this devastating disaster, the Bureau of Ocean Energy Management (BOEM), under the U.S. Department of the Interior, is in the midst of developing a new five year Oil and Gas Leasing Program.   Read more…

It’s not just about what we say: it’s about who is listening

by Andrea Fontana

Credits Aura Silva Martinez

Credits Aura Silva Martinez

First day at COP23. Having the chance to address the opening plenary of the Subsidiary Bodies at COP23 we frantically put together a statement on behalf of the coalition Climate Justice Now. Focusing on Loss and Damage and requesting developed countries to live up to their commitments to developing countries (don’t worry – nothing too radical here, just trying to have countries fulfill their commitments). Oh yeah, we also asked Parties to recognize the current losses and damages by climate change and to not rely on the private sector – read capitalism – to solve the climate crisis. Because #copitalismkills. Below is what my voice relayed on behalf of thousands of Climate Justice Now members:

Thank you chair, my name is Andrea Fontana, a member of Earth in Brackets and Climate Justice Now.

 Chairs, delegates

 With the losses of climate disasters stacking up year after year and with Typhoon Damrey currently wreaking havoc in Vietnam, it is impossible to ignore that losses and damages are being faced by communities right now. To give impacted peoples a fighting chance, we need the permanent incorporation of Loss and Damage into the agenda of the COP and SB meetings, and we need clarity on the 100-billion-dollar roadmap for real finance and support.

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Screen Shot 2017-02-19 at 7.29.00 PM

Diversification for Sustainability – Lobster fishing and Aquaculture in Maine

By Zebadiah Campbell

 

My name is Zebadiah Campbell. I am an eighth generation lobster fisherman and a second generation oyster farmer from North Haven, Maine. North Haven is an island 12 miles out to sea in Penobscot Bay. The island is home to a year round population of 350 people and 45 of these islanders are licensed commercial fisherman. This small number of fishermen make for a close knit, and sometimes high tension relationship between the fishermen themselves. We all work very closely with one another which can be a blessing and curse. There are times when conflicts happen, however the intimate nature of the small fishing community typically breeds wishes for fair winds and following seas to one another.

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