Escuchando sus voces: La Cumbre de los Pueblos

Poderes políticos en las negociaciones de la Conferencia de las Partes tienden a ignorar las demandas de la sociedad civil, la gente, el pueblo, y sus derechos sobre a lo que el cambio climático se refiere.

La Cumbre de los Pueblos es un espacio en el que estos grupos marginalizados, que tienden a ser más susceptibles a los impactos climáticos, se juntan para hablar sobre su lucha. Granjeros, uniones, organizaciones sociales, indígenas, mujeres jóvenes (a nivel nacional, regional y global) se han unido para demandar justicia climática y pelear en contra de modelos de consumo y extractivismo que, junto con los sistemas del capitalismo y el neoliberalismo del mundo actual, estan dañando a la Tierra.

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En la COP20 de Lima las demandas del pueblo serán expresadas con el fin de llegar a políticas nacionales e internacionales que tomen en cuenta a las minorías más vulnerables y el paradigma del Buen Vivir. Se promueve una propuesta política para lidiar con el cambio climático que se acopla al enfoque “piensa globalmente, actúa localmente”.

En el foro habrá una serie de talleres y sesiones educacionales e informales. Estas serán organizadas por organizaciones, grupos activistas y representantes de la sociedad civil que expresan su aspiración de hacer una transición a un nuevo paradigma basado en el Buen Vivir y el respeto de los derechos humanos y de la Naturaleza.

 

El pueblo compartirá conocimiento tradicional sobre problemática en siete temas relevantes, discutidos a continuación:

  1. Cambio en la civilización y los modelos de desarrollo: analiza desde la perspectiva de los movimientos sociales, conceptos, paradigmas alternativas y soluciones para el cambio climático. Este es un buen ejercicio para imaginarse lo que el mundo sería sin sobreexplotación de recursos y patrones de consumo actuales.

 

  1. Causas e impactos del calentamiento global y el cambio climático: discute las causas, impactos, tendencias y diferentes escenarios del cambio climático imponen al ser humano en la tierra.

 

  1. Energía: mira hacia la producción de energía (ej: a través de la quema de combustibles fósiles y la construcción de represas) que es una de las causas principales de la emisión de gases de efecto invernadero. Estas tecnologías no-sostenibles y destructivas, como el fracking para explotar hidrocarburo y subsidios a combustibles fósiles, deben ser eliminadas. Se necesita un cambio hacia estrategias para energía limpia y colocar más recursos a la investigación de alternativas a patrones de consumo energético actual.

 

  1. Agricultura y seguridad y soberanía alimentaria: se dirige a la pelea en contra de la apropiación de tierras por compañías multinacionales. Esto incluye el desalojo de comunidades locales e indígenas de sus tierras ancestrales para ser usadas en practical agrícolas no sostenibles y produccion de comida a grande escala (monocultivos y OGMs). El uso de transgénicos y contaminación química son otros dilemas de importancia dentro de este tema ya que constituyen soluciones falsas a la seguridad y soberanía alimentaria.

 

  1. Uso sostenible de la tierra: incluye la conservación, restauración y protección de los bosques y otros ecosistemas. Debido a que el agua es esencial para el manejo de las tierras, los estados deben garantizar una adecuado manejo del agua y de las cuencas del mundo, para preservar las fuentes de agua y asegurar el derecho humano al agua, así como la sanidad y gestión pública de las empresas proveedoras. Estas actividades deberán promover la coexistencia armónica de los seres humanos con la naturaleza como un valor esencial para asegurar la implementación de buenas prácticas.

 

  1. Financiación y transferencia de tecnología: es también un tema central en las discusiones de la COP20. Esto incluye mecanismos como el Fondo Verde Climático (GCF por sus siglas en inglés), la “economía verde (enlace a imprimación BEI)” y la consolidación de los Mercados de Carbono. Se basan en la lógica capitalista que mercantiliza los recursos naturales y asigna un valor monetario o no monetario a los elementos de la tierra con el propósito de mantener las emisiones de carbono bajo un presupuesto establecido. Aquí también se explora formas de financiar la mitigación y adaptación al cambio climático.

 

  1. La mujer y la sostenibilidad de la vida: se centra en dar a conocer la vulnerabilidad de las mujeres de los sectores rurales e indígenas, así como las poblaciones más pobres y su papel en la lucha contra el cambio climático de diferentes maneras.

Todas estas ideas relevantes han sido abordadas en las convergencias pasadas. Se han señalado repetidamente y construido sobre las declaraciones previas a través de la participación histórica de la sociedad civil en la UNFCCC (más de 20 años).

 

El Acuerdo de los Pueblos de Cochabamba (2010) condena las prácticas capitalistas a la responsabilidad de la mercantilización de los recursos de la Tierra. Por lo tanto, se exalta la necesidad de un nuevo sistema basado en un conjunto de principios que apoyen la equidad humana, los derechos de la Madre Tierra (incluida la necesidad de una Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra) y la ideología del “buen vivir”. Rechaza los mercados de carbono y REDD para mercantilizar la naturaleza y pone de relieve la importancia de la tecnología y el intercambio de conocimientos de los países desarrollados a los países en desarrollo.

 

Coincidiendo con estos conceptos la Cumbre de los Pueblos Río + 20 (2012) elaboró una declaración final que no sólo critica la privatización y el neoliberalismo, sino que propone que la alternativa a nuestro sistema actual está en adoptar un paradigma contrahegemónico. Uno que nos permita tener un impacto positivo sobre: la producción, la distribución y los patrones de consumo, la soberanía alimentaria, la economía (en contra del modelo de economía verde), y la energía y las industrias extractivas. El texto también llama la atención en otros temas de discusión como la lucha contra el sexismo, el etnocidio y el racismo, la democratización de los medios de comunicación, etc. Esta gran convergencia no sólo fomentó ideas para paradigmas alternos sino que también permitió que el pueblo expresara su descontento / insatisfacción por el fracaso de los países para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, preservar la biodiversidad y eliminar la pobreza. A pesar de que las soluciones puedan parecer exageradas estamos “De pie, todavía luchando” -como señalaron al final de la declaración.

 

Puntos similares se destacaron en la Declaración de Margarita, que se preparó en julio de 2014 en Venezuela por los movimientos sociales de todo el mundo en preparación para las discusiones en el PreCOP Social que sucedería en noviembre del mismo año. El documento fue presentado en la Cumbre de Ban Ki Moon en septiembre de 2014 (Declaración de Nueva York).

 

La PreCOP Social, que también tuvo lugar en la Isla de Margarita, Venezuela del 4 al 7 de noviembre del 2014 fue el primer espacio dentro de las negociaciones sobre el cambio climático en el que gobiernos y grupos de la sociedad civil se reunieron para dialogar y colaborar en las soluciones a una de las cuestiones más apremiantes, si no es que lá más, de la actualidad: el cambio climático. Las conversaciones giraron en torno a la consigna: “Cambiar el sistema, no el clima” y el objetivo de los gobiernos y la sociedad civil era llegar a un mensaje oficial conjunto para los ministros que reflejara los mensajes claves a los que las partes habían acordado bajo consenso. Sin embargo, el evento comenzó a ser dirigido por el gobiernos de Venezuela y no por la sociedad civil y por lo tanto el resultado no fue lo que todos esperaban. De esta manera el Resumen Presidencial del PreCOP Social fue terminado, y aunque algunas organizaciones no estaban de acuerdo con él, el documento final refleja puntos de vista sobre temas que las organizaciones de base y las minorías consideran de suma importancia para ser -no sólo considerados- sino integrados en los nuevos acuerdos o mecanismos que surjan de las futuras conversaciones climáticas de la ONU.

 

En términos de la relación entre la Cumbre y las negociaciones de la COP20, podemos ver cómo los temas de debate y los temas agendados se superponen. Hay cinco temas principales en Lima. La primera es la adaptación que se relaciona con la forma en que los países responder a las nuevas condiciones climáticas. El segundo es la mitigación que implica cambiar o remodelar los patrones de desarrollo con el fin de minimizar los efectos del calentamiento global. En tercer lugar, la transferencia de tecnología analizará la aplicación y transferencia de tecnologías amigables con el planeta, en forma directa o mediante el levantamiento de los Derechos de Propiedad Intelectual. Se destaca la obligación de los países desarrollados a tomar en cuenta el principio de Responsabilidades Comunes Pero Diferenciadas (CBDR por sus siglas en inglés)  y ayudar a los países en desarrollo a adquirir los recursos para hacer frente a los impactos del cambio climático. La cuarta cuestión apremiante, la protección forestal y la gestión del territorio, se refiere a cómo las partes compartirán información y discutirán la eficacia de los mecanismos que tienen como objetivo preservar los bosques y reducir las emisiones de carbono relacionadas con la deforestación. Por último, las finanzas analizan los recursos que cada país asigna de acuerdo a sus propios límites nacionales de manera internacional para combatir el cambio climático.

 

No es coincidencia que los siete temas principales de la Cumbre estén alineados con las grandes peleas de la COP20. Esta estrecha relación entre los dos eventos existe para permitir que los representantes de los Estados y otras partes interesadas en las negociaciones de las negociaciones de la UNFCCC sepan que las preocupaciones de la sociedad civil se superponen a las de las partes y que estos temas son tan importantes -o incluso más- para el Pueblo.

Las partes deben reconocer que los grandes resultados de discusión durante la reunión también son valiosos para la sociedad civil. Esto nos lleva de nuevo a la importancia de la participación de la sociedad civil en estos espacios. Los conocimientos tradicionales de los pueblos indígenas, pequeños agricultores y locales , por ejemplo, podrían ser esenciales para pasar de las políticas que promueven patrones de producción y consumo a gran escala a una gestión sostenible de la agricultura y la capacidad de adaptación, al mismo tiempo que se fomenta la independización de técnicas externas no sostenibles. La Vía Campesina, un movimiento que reúne a millones de campesinos y productores de todo el mundo sostiene que un cambio en los modelos de producción industrial es esencial, no sólo para mantener a las familias de los agricultores y evitar el hambre global  y la desnutrición, sino también para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero mediante la implementación de cierta prácticas agrícolas que no se deterioren la salud del planeta a través de la agroecología.

 

La Comisión Política que organiza la Cumbre de los Pueblos en Lima ha redactado una declaración exponiendo su posición sobre los temas más urgentes ya mencionados. La hora se acerca y la Cumbre será otra oportunidad para que nosotros, como miembros de la sociedad civil, reclamemos nuestras preocupaciones y compartamos nuestras visiones sobre cómo podemos abordar todos los temas, uno por uno, y resolver la gran problemática de nuestro mundo moderno. A pesar de que, como individuos somos diferentes y provenimos de todo tipo de contextos y tengamos diferentes enfoques a los problemas del cambio climático, creo que podemos unirnos para decir:

“Cambiemos el sistema no el clima”

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